Archivos para 'Educacion'Categoría

La cultura de la Educación

19 marzo 2010

Hace ya unos meses, leíamos como la educación, es el secreto de Singapur.

Días atrás, me tope con el Blog de Mariana Trigo Viera, una periodista argentina, corresponsal de La Nación, que está viviendo en Japón desde el 2008. El Blog está muy bueno y recomiendo que lo visiten, ya que muestra cosas de una cultura que es muy diferente a la nuestra.

Uno de los post de Mariana, este, habla de cómo es el sistema educativo japones. Después de leerlo, entre un poco en conciencia, de porque los Japoneses son como son, aplicados, ordenados, disciplinados, limpios, etc. Los japoneses son los creadores de la revolución de la calidad, el Lean Thinking y el Toyotismo.

El grado de exigencia que tienen los chicos japoneses ya desde la educación inicial, es impresionante. Uno de los hechos que mas me asombró es que les hacen limpiar la escuela, esto es impensado acá, cualquier colegio que tome una medida parecida, tendría en la puerta al poco tiempo una ola de padres horrorizados pidiendo explicaciones. Además el sistema en si, es altamente exigente, los alumnos luego de clases van a profesores particulares hasta las 9 ó 10 de la noche, solamente para poder seguir el ritmo de las clases . El 98% de los japoneses termina el secundario. Tienen 240 días de calendario escolar, cuando en Argentina son 180, eso sí, si se cumplen.

Así y todo, es un sistema muy cuestionado,  hay alto porcentaje de jóvenes que debido a la alta competencia y exigencia se suicidan , o se encierran en sus cuartos buscando un refugio de todo ese aparato.  Este fenómeno se conoce como Hikkimori, del cual también se habla en el blog de Mariana.

El hecho no es comparar los sistemas para agarrarnos la cabeza y preguntarnos por qué, si no ver de que manera podemos tomar algunas cosas como ejemplo.

Pero obviamente siempre tenemos que salvar las distancias, acá, en Argentina, muchos chicos van a la escuela, solo para tener un plato de comida o un desayuno diario y de hecho, los días que no hay clases, sábados o domingos, no comen. A esto hay que sumarle si tienen que caminar varios kilómetros para llegar al colegio. Nos preguntamos, por qué las calles están sucias, por qué hay tanta inseguridad y la respuesta es tan fácil, es porque no hay valores. Qué valor o respeto por los demás puede tener un chico que no come, que sufre o ve constantemente maltrato familiar, qué nunca le demostraron amor, si no se valora ni el mismo.

Por eso pienso, que es hora de que tomemos conciencia, estos chicos son futuros hombres y mujeres de nuestra sociedad, que van a ser nuestros obreros, nuestros empresarios, nuestros dirigentes. Si realmente queremos un cambio, tenemos que empezar por la educación.

No hay medidas económicas, ni de seguridad, ni partidos políticos que sean mas importante que dar valores y educación.

Link: http://blogs.lanacion.com.ar/vivir-en-japon/educacion/la-cultura-de-la-educacion/

Cómo terminar con la educación de segunda

15 septiembre 2009

Esta mañana Julian Gallo (a quien leo con frecunecia) subió una nota que le hicieron a Rodolfo Terragno en Clarin.  Aquí el pólitico comenta la diferencia que hay entre facultades internaciones de renombre como Harvard, Yale etc y las nuestras (UBA, UTN, UNLP, etc).

Me parecio muy interesante y desde ya todo lo que sean propuestas para mejorar la educación en la Argentina son por lo menos para leer.

La nota acá

Via Mirá!

La educación, el secreto de Singapur

29 agosto 2009

Comparto con uds  este texto  que me brindaron en la facultad.  Traten de leerlo todo porque es muy interesante.

Cuando funcionarios de todo el mundo vienen aquí para ver por qué los estudiantes de Singapur obtienen tan buenos resultados en exámenes internacionales de ciencia y matemática, no les lleva demasiado tiempo descubrir el secreto: hay una obsesión nacional con la educación.Es una obsesión que, como pude observar a los pocos minutos de llegar al aeropuerto, se manifiesta hasta en los billetes de dólares del país. Mientras los billetes en Estados Unidos y América latina muestran imágenes de próceres del pasado, el billete de dos dólares de Singapur muestra un aula con alumnos escuchando al profesor, con una universidad en el fondo. Debajo se lee una palabra: “Educación”. En el transcurso de una visita de una semana, encontré en todas partes síntomas de esta obsesión nacional: hay bibliotecas públicas en los centros comerciales, enormes titulares en los medios sobre estudiantes que sobresalen académicamente y un ministro de Educación que también es ministro alterno de Defensa. Hay algunas cosas que muchos países latinoamericanos, y Estados Unidos, podrían aprender del papel de la educación acá. Hace apenas cuatro décadas, cuando Gran Bretaña le retiró a Singapur su estatus de colonia británica, este pequeño país era tan pobre que ninguna otra nación quiso hacerse cargo de su territorio. Su PBI en los años 60 era menos de la mitad del de la Argentina y similar al de México y Jamaica. Hoy, en gran parte por su énfasis en la educación, Singapur es el noveno entre los países más ricos del mundo en ingreso per cápita . Comparativamente, Estados Unidos ocupa el 10° lugar y la Argentina, el 81°.

En lo que hace a su sistema educativo, la historia de Singapur es asombrosa. Hace cuatro décadas, tenía un alto nivel de analfabetismo. Hoy, Singapur ocupa el primer puesto en los exámenes internacionales destinados a evaluar la capacidad de los estudiantes de 4° y 8° grado en matemática y ciencias. “Para nosotros, la educación es una cuestión de supervivencia”, me dijo el presidente de la Universidad Nacional de Singapur, Tan Chorh Chuan. “Singapur no tiene recursos naturales, de manera que no podemos sobrevivir si no nos concentramos en formar gente.” ¿Cómo lo hizo Singapur? Según funcionarios y académicos locales, el fundador del país, Lee Kwan Yew, tuvo la visión de convertir a Singapur en un país angloparlante con educación bilingüe, donde los estudiantes aprenden inglés como primer idioma y su lengua materna -mandarín, tamil o malayo- como segundo. Eso contribuyó a convertir a Singapur en un centro importante del comercio mundial, afirman. También convirtió el sistema educativo en una de las más duras meritocracias del mundo, que produce trabajadores altamente calificados y que exporta cada vez más productos de alta tecnología. La meritocracia académica de Singapur empieza en primer grado, donde los niños son clasificados en un ranking según su desempeño académico, desde el primero hasta el último. En la escuela primaria Rulang, especializada en enseñanza robótica, los maestros me miraron un poco perplejos cuando les pregunté si informarle a una niña de siete años que es la última de su clase no es someterla a una presión excesiva. “No”, me dijo la directora de la escuela, Cheryl Lim. “Les decimos en qué lugar del ranking están para dejarles saber qué lugar ocupan en este momento y que pueden mejorar el año próximo.´. Según el resultado que obtengan en un riguroso examen nacional al finalizar la primaria, los estudiantes son destinados a diferentes secundarias, cada una de las cuales tiene una especialidad particular. Por medio de un proceso de “canalización”, las escuelas identifican las capacidades de los estudiantes y los encauzan en diferentes vertientes académicas que finalmente los conducen a la universidad o a escuelas técnicas o vocacionales. Al finalizar la primera etapa del secundario, los estudiantes deben rendir otro examen y, según el resultado, pueden ir a institutos que ofrecen tecnicaturas especializadas o certificados en peluquería, asistencia de enfermería y otros oficios. Las autoridades educativas y académicas niegan que sea un sistema draconiano. Señalan que esos institutos proporcionan una carrera a todo el mundo. “Esa es la joya de mi corona”, me dijo el ministro de Educación, Ng Eng Hen. “Casi todos los países tienen buenas universidades, pero pocos tienen un buen sistema de escuelas vocacionales.´´

Mi opinión: por su pequeño tamaño y su régimen autoritario, no se puede presentar a este país como un modelo por seguir. No obstante, podemos aprender algo de su obsesión con la educación y de su red de seguridad académica para estudiantes de bajo desempeño. Tal vez deberíamos empezar por poner la palabra “educación” en nuestros billetes, para recordarnos la importancia de un buen sistema educativo en la economía global, cada vez más basada en el conocimiento.

Andrés Oppenheimer

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.